
La vitivinicultura de Salta se encuentra fuertemente marcada por la presencia de viñedos de altura: el área cultivada comienza a los 1.530 metros y alcanza los 3.111 metros de altura en Payogasta (departamento de Cachi). Se ha registrado un gran crecimiento de las variedades tintas, especialmente Malbec, gracias a la gran demanda de este varietal y a la excepcional calidad que logra en la provincia. Entre los blancos más destacados se encuentra el Torrontés Riojano, considerado la expresión más fina de Salta.